Mediante una encuesta realizada por la consultora InfoJobs el 38% de los consultados también afirmó que no tiene intención de promocionar ni le interesa el reconocimiento que trae aparejado un ascenso.
El 83 % de los trabajadores jóvenes del país señalaron que pasan o pasaron por un proceso de desmotivación o aburrimiento en su puesto de empleo, al tiempo que 6 de cada 10 dejaron de aspirar a un ascenso profesional.
El primer dato no está vinculado con la escasez de talento, sino con el efecto de “piloto automático”, donde la productividad permanece en el mismo nivel, mientras se apacigua la capacidad de innovación
En la encuesta diseñada por InfoJobs, el 19% no asume más responsabilidades o funciones; mientras que un 38% no cuenta con intención de promocionar ni le interesa el reconocimiento.
Al respecto, la directora de Estudios de la consultora de RRHH, Mónica Pérez Callejo, consideró que “el aumento salarial que acompaña esa promoción tampoco está cubriendo las expectativas“, así como enfatizó que “los incrementos mejoraron en los tramos más bajos, pero no en los niveles intermedios y altos”.
Protegen su bienestar
Callejo además analiza otro factor que trasciende lo económico al puntualizar “el concepto de éxito profesional se ha reconfigurado” porque “no se admite que un empleo llegue a perjudicar la calidad de vida y no sea compatible con la vida personal”.
Así también lo evidencia una investigación de Talent Trends 2025, de la reclutadora de personal Michael Page, en la que exhibe que “un 55% de los empleados renunciaría a un ascenso si afectase a su bienestar”.
En este sentido, su director general, Domenec Gilabert, entendió que ese fenómeno llegó para quedarse, “al menos los próximos cinco años”, aunque “el 40% las usa, solo el 20% tiene herramientas corporativas”.
En tanto, el ejecutivo valoró la importancia del incremento salarial, el cual está ubicado en promedio el 8,7%, según el estudio Evolución Salarial 2007-2025, elaborado por EADA Business School e ICSA Grupo.
Para Gilabert, ese promedio califica “de pequeño”, así como recomendó que la actualización tendría que ser “no inferior al 10% y en torno a un 20% si se pasa de plantilla a mando”.
Cabe destacar que la consultora Adecco ya había revelado que el 73% de los jóvenes nacidos entre 1995 y 2000 prioriza el bienestar personal, la flexibilidad horaria y el equilibrio entre la vida personal y las obligaciones laborales, en detrimento de las promociones jerárquicas.
Esto obedece a que los jóvenes de hoy adoptan una perspectiva donde el trabajo no ocupa el centro de sus vidas, ya que, en vez de enfocarse en el ascenso como un objetivo primordial, los nuevas generaciones valoran la posibilidad de mantener una rutina que se alinee con sus intereses personales, como tener tiempo libre, trabajar en ambientes saludables y evitar estructuras verticalistas.

No obstante, este cambio de enfoque generó tensiones en las prácticas tradicionales de muchas empresas, dado que los sectores directivos continúan asociando la oficina con compromiso y productividad.
Choque generacional
Sin embargo, los trabajadores jóvenes destacan el impacto positivo de la flexibilidad en su rendimiento. Como consecuencia, la llegada de estos nuevos perfiles generó resistencias en estructuras acostumbradas a una lógica más conservadora, por lo que también obliga a repensar los modelos de retención de talento.
En ese contexto, advirtieron que las organizaciones que mantuvieron esquemas rígidos o exigieron una adhesión absoluta a la presencialidad enfrentaron dificultades para atraer a trabajadores jóvenes.
En cambio, apuntaron que aquellas que ofrecieron ambientes diversos, oportunidades de formación continua y políticas de conciliación laboral y personal se posicionaron como opciones atractivas.
Por esta razón, los expertos recomiendan a la mayoría de las compañías que intensifiquen su desarrollo para lograr sus objetivos.
A pesar de que varias de ellas intentan resolver estos conflictos de forma interna, reconocen que la intervención de un profesional experto en coaching organizacional marcará la diferencia para lograr una mayor cohesión real que impulse los resultados.
